Nosotros

Nuestro testimonio

“Los procesos son temporales pero su amor es para siempre”

Todo comenzó en el año 2021, Dios colocó un sueño en el corazón de Lizeth Bermudez, un sueño que venía del corazón de Dios.

Después de enfrentar un paro respiratorio y ver la gloria de Dios en su vida, Él colocó en ella un llamado a compartir de él al mundo; A pesar del proceso de pandemia que se enfrentaba de manera global, Dios colocó sus palabras en su boca, empezó a predicar en las redes sociales,

Al inicio todo era complicado para ella, ya que lidiaba con secuelas del paro respiratorio, fuertes dolores en su pecho y espalda, pero la voz de Dios era más fuerte que su dolor, así que buscaba soluciones que calmaran su molestia mientras se conectaba a predicar a solamente cuatro personas, pero a medida que transcurría el tiempo, el número de personas conectadas disminuía a sólo una, pero, recordaba la promesa que Dios le había dado, esa promesa en Jeremías 17:8 y Salmos 1:3 “Seremos como árboles plantados junto a corrientes de agua viva que da su fruto a su tiempo” entendiendo que con tan solo una persona era suficiente y que Dios no buscaba multitudes, sino corazones.

Y que la heredad que Dios le había dado era hermosa, refiriéndose a sus hijos. Salmos 16:5-6
Una mañana, a las 3am, durante un tiempo de oración, le preguntó a Dios, ¿que paso seguía? y la respuesta que llegó a su mente fue, hacer un grupo en whatsapp y así fue el 9 de noviembre del 2020 donde todo comenzó.

El grupo, inicialmente se llamaba CONOCIENDO A PAPÁ, pero ella sentía que así no podían llamarse las personas que estarían allí, así que, oró a Dios y él respondió con la palabra que encontramos en Efesios 5:8. “Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz”

Luego de contar con esa respuesta, Dios comenzó a mostrar su mano en medio de todo, ya no eran 4, ahora eran 57 personas buscando a Dios de distintas partes del mundo.

Personas en prisión, lastimadas emocionalmente, defraudadas por otros ministerios, de distintas edades, pero Dios les miró con amor y a través de redes sociales tocó los corazones de cada persona.
El grupo comenzó a crecer y con ello, las manos que servían, ya no eran solo devocionales diarios, sino que , se activaron las reuniones virtuales para enseñanza y oración, se crearon las redes sociales exclusivas de hijos de luz en facebook e instagram, así como sus respectivos canales de difusión, se abrió un grupo en telegram para aquellas personas que no contaban con el uso de whastapp y así también se levantó la primera área de Hijos de Luz, el grupo de intercesión, ya no eran solo 57 personas, sino más de 15,000 personas que están conociendo a Papá a través de Hijos de Luz.